Los Trastornos Severos de Relación y Comunicación del Espectro Autista son un grupo de discapacidades del desarrollo provocadas por un daño neurológico, de probable origen genético, bioquímico, traumático viral, estructural y/o ambiental. Estos afectan el funcionamiento del sistema nervioso central, impactando en el desarrollo normal en las áreas del aprendizaje, las habilidades de comunicación y la integración con su entorno.
Un poco de Historia
En 1943 Leo Kanner publica en la revista Nervous Child un artículo donde describía la conducta de 11 niños, destacando las siguientes características: Extrema soledad autista, Deseo obsesivo de invarianza ambiental, Memoria excelente, Expresión inteligente (buen potencial cognitivo) y Ausencia de rasgos físicos, Hipersensibilidad a los estímulos, Mutismo o lenguaje sin intención comunicativa real, Limitaciones en la variedad de la actividad espontánea y Otras características.
Casi paralelamente Hans Asperger publica en 1944 un artículo donde identifica a un grupo de 4 niños con características similares a las planteadas por Kanner, pero su estudio se mantuvo prácticamente desconocido hasta que se tradujo del alemán al inglés muchos años después.
Hasta comienzos de los setenta la descripción de Kanner presentó confusión en cuanto a los criterios diagnósticos hasta que, entre los años 1971 y 1978, Rutter y sus colaboradores establecen los criterios fundamentales del diagnóstico del trastorno (entre ellos la edad de aparición), los cuales han sido la base para las actuales definiciones.
Autismo
El Autismo es parte de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) junto con:
- Síndrome de Rett.
- Trastorno Desintegrativo Infantil.
- Síndrome de Asperger.
- Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado o Autismo Atípico.
Aparece antes de los 3 años, es 4 veces más común en hombres que en mujeres y se caracteriza por:
- Trastorno Cualitativo de la Relación Social.
- Alteraciones en la comunicación y el lenguaje.
- Falta de Flexibilidad mental y comportamental.
Estas tres dimensiones son las que se incluyen en las definiciones diagnósticas más utilizadas, entre ellas la Asociación Americana de Psiquiatría y la Organización Mundial de la Salud (ICD-10).
|